Experiencia vivencial Langreo – Enero 2021

Una visita de tres días en Langreo con sus gentes da mucho de sí. Escuchar historias de vida desde diferentes perspectivas, de ayer y hoy, contribuyen a entender una tierra marcada por la minería tanto en el tema geográfico como en el imaginario colectivo y las narrativas, que han influido tanto en la cultura como en la forma de hablar.

Empezamos el viaje a Langreo en el tren que salía de Oviedo, nos fuimos adentrando en las montañas, dejando atrás la ciudad. Nada más llegar a las Cuencas Mineras tuvimos la sensación de que se respiraba un aire distinto.

Lo primero que visitamos fue la central de Lada, donde se puede percibir fácilmente el proceso de desmantelamiento en los últimos años. Estando allí es fácil imaginarse una central con bullicio, un ir y venir de trabajadores, un no parar. Ahora se ve un lugar tranquilo, grande, vacío. Cuando llegamos nos reunimos con el grupo de trabajadores que queda en la central con labores de mantenimiento. Después del repaso del proceso de escucha tomamos un café y charlamos, nos enseñaron divertidos vídeos de cantantes de la zona, compartieron alguna que otra historia de los vecinos y vecinas de Langreo… Entre tanto, cada cual con sus inquietudes.

Después nos acercamos al centro, nos saludaron amigos y amigas que vamos haciendo en los pequeños establecimientos de una calle concurrida. Nuestro destino esa primera mañana era el bar Luzes. Nos recibieron unas mujeres que conversaban alegres, risueñas. Conversamos en la terraza del bar sobre el valor de la Lengua Asturiana y escuchamos canciones que contaban historias de la zona y reivindicaciones pasadas. Una conversación amable y despierta, que después nos condujo a Casa Adela. La comida estuvo estupenda, la compañía fue mejor aún. Esa tarde nos adentramos también en el universo del club de piragüismo de Langreo, comprometido con la juventud del valle y con las niñas y niños entregadas al deporte.

El día siguiente recorrimos el Langreo de hace años a través de fotografías antiguas. Unas mujeres guardaban en su casa con mucho cariño y esmero fotos antiguas de edificios, calles, eventos pasados. Este archivo de fotografías probablemente sea el más completo de la zona que existe en estos momentos.

Gracias a estas dos mujeres pudimos imaginarnos bien las historias de los edificios y calles que nos rodeaban, que empezaban a resultarnos cada vez menos ajenos. Ese mismo día tuvimos la suerte de que nos cantaron un par de veces, algunos versos sobre tierras mineras (“Santa Bárbara Bendita”), y una tonada cerca del mar.

Este fue un viaje por la cotidianeidad de las gentes de Langreo y sus historias. Creemos que la escucha comunitaria tiene mucho valor etnográfico y de comprensión de las percepciones que operan en las gentes. Así pues es indispensable recogerlas, cuanto más diversas y plurales mejor. Esta visita fue intensa profesional y emocionalmente, un paseo por años de vida colectiva de un lugar, donde sus gentes tienen predisposición a abrir mente y corazón si eso contribuye a un futuro mejor para su tierra y sus gentes. Muches gracies a todas y cada una de ellas. Fue un placer conocer Langreo a través de vuestros ojos, todos diferentes, con elementos compartidos – el amor a su tierra. Seguiremos aunando voces y propuestas, identificando iniciativas para la Plataforma de Innovación Abierta, y enriqueciendo nuestra visión de Langreo, que cada vez abarca más y más.

 

Noe y Julia.

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